
Anoche no solo hubo emociones en el diamante… también en las gradas. En medio de la adrenalina, los batazos y el ambiente beisbolero, ocurrió algo que nadie esperaba pero que todos celebraron: una propuesta de matrimonio que hizo vibrar a todo el Coloso del Pacífico.Una pareja nayarita decidió hacer del estadio el escenario perfecto para dar uno de los pasos más importantes de sus vidas. Él se arrodilló, justo ahí, entre la emoción de la afición y la pasión del juego. Con el corazón en la mano, sacó el anillo mientras el público comenzaba a reaccionar… y cuando ella dijo que sí, el estadio simplemente explotó en aplausos, gritos y emoción.Porque si hay algo que tiene el beisbol en Nayarit, es que no solo se vive en el campo, también se siente en el alma. Esta noche, el Coloso no solo fue testigo de una victoria más… fue testigo del amor.¡Felicidades a los futuros esposos! Que el amor que comenzó entre gradas, batazos y porras, les dure toda la vida
