
Tras quedar eliminado del Mundial 2026 ante Brasil, la Selección de Japón se acercó a la tribuna donde estaban sus aficionados y realizó una profunda reverencia.
El gesto no pasó desapercibido, pues en la cultura japonesa representa respeto, gratitud y también una forma de disculpa.
Más allá de la derrota, los jugadores agradecieron el apoyo de quienes los acompañaron durante todo el torneo, dejando una imagen que habla de educación, responsabilidad y amor por su gente.

