
Yusra Mardini tenía solo 17 años cuando tuvo que huir de Siria junto a su hermana Sara, escapando de la guerra que estaba destruyendo su país.
En su camino, abordaron en Turquía un pequeño bote inflable rumbo a Grecia. El problema era que la embarcación iba sobrecargada con alrededor de 20 personas, aunque no estaba hecha para soportar tanto peso. A los pocos minutos de avanzar por el mar Egeo, el motor falló.
El miedo fue creciendo porque entraba agua y muchas de las personas a bordo no sabían nadar. Fue entonces cuando Yusra, su hermana y otras dos personas tomaron una decisión que pudo costarles la vida: lanzarse al mar para empujar la embarcación.
Durante más de tres horas nadaron en mar abierto, sosteniéndose del bote y usando todas sus fuerzas para llevarlo hasta la costa.
Gracias a ese acto de valentía, las 20 personas lograron llegar con vida a tierra firme.

