
Don Ernesto salió como cualquier otro día, aferrado a lo único que tenía: su camión. No era lujo ni símbolo de riqueza… era su sustento, su ingreso, la tranquilidad de poder llevar algo a casa. 🚛
En medio de un episodio de violencia, hombres armados lo obligaron a bajar. Su petición fue simple, casi suplicante: que no destruyeran el vehículo que todavía debía.
No hubo negociación.No hubo compasión.El fuego terminó consumiéndolo todo. 🔥
Más allá del hecho, quedan las consecuencias que casi no se ven: deudas pendientes, familias afectadas, rutinas que se rompen de un momento a otro.
México también está hecho de personas que trabajan, resisten y siguen adelante… incluso cuando lo pierden todo. 🇲🇽

