
A sus 15 años, Sergio Salazar ya suma alrededor de 12 medallas en natación adaptada, entre ellas oro y plata.
Su sueño es competir en la Serie Mundial de Para Natación 2026, pero para cubrir gastos de transporte, hospedaje y viáticos, él y su familia salen todos los días a vender dulces y paletas en las calles de Tijuana.
Sergio nació con una condición conocida como columna rígida, pero eso no ha sido un obstáculo para seguir entrenando y demostrando que el talento y la disciplina pueden superar cualquier barrera.
Detrás de cada medalla hay esfuerzo, sacrificio y una familia que se niega a dejar que los sueños se queden en el camino.

