
Dicen que cuando uno se quiere casar, no hay pretexto que valga y esta pareja en Filipinas lo llevó al extremo. 😅
Leian y Gilbertllegaron al altar en una iglesia de Hagonoy, Filipinas, aunque el templo estaba completamente inundado. La novia tuvo que caminar con el agua casi hasta la cintura para llegar con su futuro esposo.
La parroquia les había recomendado posponer la ceremonia, pero ellos decidieron seguir adelante. Como tampoco había electricidad, el sacerdote hizo una boda más breve y utilizó una bocina portátil. Menos de 15 personas lograron acompañarlos. 😳
Contra lluvia, inundación y hasta sin luz… estos dos dejaron claro el “sí, acepto”. 😂❤️

