
La aviación es una de las industrias más exigentes del mundo. Requiere disciplina, trabajo en equipo, atención al cliente y mucha responsabilidad.
Por eso la historia de Alle Sayers está conmoviendo a miles de personas.
Alle vive con síndrome de Down y forma parte del equipo de atención a clientes de Virgin Australia, donde ayuda diariamente a pasajeros en el aeropuerto.
Su caso ha sido compartido por la propia aerolínea como ejemplo de que las oportunidades laborales no deberían definirse por las limitaciones que otros ven, sino por las capacidades, el compromiso y las ganas de salir adelante. ¿Creen que más empresas deberían abrir espacios laborales inclusivos como este?

