
Margaret Elaine Foster, de 76 años, tuvo que separarse de Teddy, su perrito de ocho años, después de que su salud empeorara y necesitara mudarse a un asilo donde no permiten animales.
Durante dos semanas buscó a alguien que pudiera cuidarlo, pero al no encontrar quién, decidió llevarlo personalmente a un refugio en Lexington, Kentucky.
Margaret llegó con la camita de Teddy, sus premios favoritos y una nota explicando sus gustos y cuidados, intentando dejar todo listo para que estuviera lo mejor posible.
El momento de la despedida fue muy triste. En las imágenes se ve a Teddy acercándose a ella mientras Margaret lo acaricia y permanece a su lado. Se notaba que ninguno de los dos quería separarse. 🥺❤️🩹
A veces las circunstancias obligan a despedirse incluso de quien ha sido parte de tu familia durante años.

