
Mientras México celebraba su triunfo ante Sudáfrica, un personaje inesperado terminó robándose las miradas: Merlín, un pato de 2 años vestido con los colores de la Selección Mexicana.
El pequeño ya era famoso en la Ciudad de México, donde suele acompañar a su dueña, Carla Gómez, quien vende agua y refrescos en un carrito durante los fines de semana.
Pero ahora, con su outfit tricolor y su peculiar estilo, Merlín conquistó internet y muchos ya lo llaman la primera mascota no oficial del Mundial.

