
Aunque el nombre suena cruel, este concurso no busca burlarse de los perritos, sino celebrar a aquellos que son diferentes y recordar la importancia de la adopción.
Este año, la ganadora fue Jinny Lu, una pug rescatada de 6 años que conquistó al jurado con su lengüita de fuera, su carita única y hasta un collar de perlas.
El concurso se realizó en California y llegó a su edición número 50, demostrando que no todos los perritos necesitan ser “perfectos” para ganarse el corazón de la gente.
Porque al final, lo bonito de un perro no está en cómo se ve, sino en todo el amor que puede dar. ❤️
¿Tú ya sabías que existía este concurso?

