
Wimbledon no solo es uno de los torneos de tenis más famosos del mundo, también tiene una iniciativa curiosa y bonita fuera de las canchas.
Las pelotas que ya no se usan en los partidos pueden convertirse en pequeños refugios para el ratón espiguero, uno de los mamíferos más pequeños de Europa.
A las pelotas se les hace una abertura y se colocan entre plantas, cañaverales y matorrales, donde estos animalitos pueden protegerse del frío, la lluvia y algunos depredadores.
Una forma sencilla de demostrar que hasta una pelota vieja puede tener una segunda vida ayudando a la naturaleza. 🎾🌿
¿Sabías que las pelotas de tenis podían servir como casitas para ratoncitos?

