
Para los antiguos nahuas, el maíz no era solo comida: también tenía un valor sagrado y formaba parte de rituales para buscar respuestas.
Existía una práctica en la que se arrojaban granos de maíz sobre una superficie y, según la forma en que caían, se interpretaba si una persona estaba enferma, qué podía estar pasando o incluso dónde encontrar algo perdido.
Para muchos pueblos originarios, no era un simple alimento, sino parte de la vida, la salud, la tierra y la espiritualidad.
¿Sabías que el maíz también fue usado para interpretar señales y buscar respuestas?

