
De cara al partido contra México, Inglaterra estaría analizando una medida poco común para adaptarse a la altura del Estadio Azteca: el uso de un fármaco conocido por mejorar la circulación, bajo supervisión médica.
La idea ha llamado la atención porque jugar en la CDMX, a más de 2,200 metros sobre el nivel del mar, puede afectar a futbolistas que no están acostumbrados: más cansancio, falta de aire y menor rendimiento físico.
Aunque suena extraño, reportes señalan que este tipo de apoyo no estaría prohibido dentro de las reglas deportivas, siempre que se use de forma controlada y permitida.
¿Lo ves como estrategia válida o ventaja?

