
Con solo 17 años, Gilberto Mora vivió su primer Mundial y dejó claro que tiene corazón, talento y amor por la camiseta.
Sus lágrimas tras la eliminación reflejaron lo mucho que le dolió quedar fuera, pero también el compromiso de un joven que mientras muchos de su edad apenas terminan la preparatoria, él ya estaba compitiendo en el escenario más grande del futbol. México tiene una joya entre sus manos.
Ahora toca cuidarlo y apoyarlo.

