
En 2014 aquí todavía había vegetación… un año después ya se levantaba el Auditorio del Bienestar, la obra estrella del gobierno de Roberto Borge que prometía convertir a Cancún en sede de grandes eventos y espectáculos.
El proyecto costó más de 244 millones de pesos, pero terminó señalado por mala planeación, fallas estructurales, falta de permisos y riesgos de seguridad. Al final, quitaron áreas verdes, gastaron millones y dejaron un edificio que nunca pudo usarse como lo prometieron.
Un recordatorio de cómo el dinero público puede terminar enterrado en concreto.

